Polo Positivo, la aceleradora burgalesa de proyectos industriales

El Grupo Antolin, Gonvarri, Fundación Tomás Pascual y Pilar Gómez-Cuétara, Aciturri Aeronáutica, y Fundación Caja de Burgos han apoyado la puesta en marcha de la aceleradora de proyectos industriales Polo Positivo en la ciudad.

Los promotores del proyecto Polo positivo aportarán. Fotografía de Polo PositivoLos promotores del proyecto Polo positivo aportarán. Fotografía de Polo Positivo

Se trata de una iniciativa sin ánimo de lucro que ha surgido para apoyar a una nueva generación de emprendedores y así facilitar el desarrollo de proyectos industriales innovadores y sostenibles, según ha informado Polo Positivo mediante un comunicado.

La aceleradora burgalesa pretende, asimismo, convertirse en una referencia a nivel nacional para aquellos que quieran lanzarse con ideas de emprendimiento industrial o de crecimiento empresarial.

Para ello, Polo Positivo ha organizado tres programas que cubren el ciclo de vida de una empresa, y cuyas convocatorias están abiertas para inscribirse: Imán de ideas, Impulso pymes y I Desafío industrial.

Los integrantes contarán con actividades de mentorización, además de espacios de coworking, contactos que permitan escalar los proyectos, financiación y acceso a inversores y comunicación de los proyectos y sus resultados.

Acceso a la aceleradora en 2020

El programa Imán de ideas, destinado a emprendedores del sector industrial, tecnológico o de servicios de apoyo a la industria, se centra en el desarrollo de talento para favorecer el nacimiento de los proyectos empresariales, cuya actividad debe ubicarse y generar empleo directo en la provincia de Burgos.

Una vez finalizada esta fase, los participantes tendrán acceso a un programa de aceleración previsto para 2020.

Pymes con más de 30 trabajadores y una facturación de hasta 10 millones

El segundo programa de Polo Positivo pone el foco en fortalecer el tejido empresarial de la provincia castellanoleonesa, mediante el apoyo a pequeñas empresas ya constituidas, con potencial de crecimiento para que logren un mayor tamaño y mejoren su capacidad competitiva.

En este sentido, Impulso pymes se destina, preferiblemente, a pymes con más de tres años de antigüedad con un tamaño de entre 30 y 80 trabajadores y una cifra de negocio o de balance menor a 10 millones de euros.

Soluciones innovadoras a problemas reales

Por último, Desafío industrial tiene el objetivo de identificar propuestas o soluciones innovadoras a problemas reales y a necesidades planteadas por los promotores, que los candidatos llevan a cabo para completar su desarrollo.

Este programa está destinado a pymes ya constituidas, emprendedores, startups, estudiantes e investigadores que propongan una idea innovadora y factible a los retos, necesidades y/o problemas planteados por los organizadores.

Al igual que en las dos previas, los participantes de esa fase deben estar dispuestos a desarrollar su proyecto en la provincia de Burgos.

Las entidades promotoras pretenden conceder una “amplia” experiencia en la definición, dirección y ejecución de programas de apoyo al emprendimiento y al crecimiento empresarial.

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