Nopo Cameras, el valor del proceso fotográfico

Nopo es un proyecto que consiste en la manufactura y distribución de cámaras fotográficas estenopeicas, fabricadas en madera y con unas características muy peculiares. Su fundador, Antonio Cañadas, inició y mantiene el proyecto en solitario, aunque está abierto a cualquier idea o colaboración.

Antonio Cañadas en su taller. EFE/José Carlos PedrouzoAntonio Cañadas en su taller. EFE/José Carlos Pedrouzo

El fundador de Nopo Cameras, Antonio Cañadas, estudió Bellas Artes; carrera multidisciplinar en la que, según explica en su entrevista con EFEemprende, “haces de todo”.

Así, tras una temporada trabajando en realización audiovisual tanto en España como en Argentina, decidió “comenzar con algo nuevo, diferente”.

Siempre le ha gustado trabajar con madera, y además quería dedicarse al “diseño de utilidad”. Y así, lanzó su proyecto teniendo en cuenta que “si vas a emprender, que sea algo que tenga que ver contigo”.

Escogió entonces la fotografía, disciplina que siempre ha estado presente en su vida, “desde que era pequeño y utilizaba la Voigtländer de mi madre”, relata. Mas adelante, después de haberla tratado desde un punto de vista más profesional durante sus estudios, la fotografía se convirtió en su primer trabajo como freelance.

Camaras estenopeicas, una vuelta a los orígenes

Las cámaras estenopeicas (también llamadas ‘pinhole’) son cámaras de fotos sencillas, provistas normalmente de un espacio donde se coloca la película, y un agujero del grosor de una aguja en el lado opuesto. Por éste agujero (llamado estenopo) entra la luz que incide directamente sobre la película, sin atravesar lente ni mecanismo alguno.

Este tipo de cámara produce unas fotos muy características, con efectos que dependen de muchos factores y son únicos en cada toma: diferencias de luz, nitidez, etc. Se obtienen de forma casi espontánea resultados artísticos, los cuales muchas veces son buscados en la fotografía digital mediante el uso de filtros, retoques, etc.

“Se trata de cámaras hechas con paciencia”

Las Nopo son cámaras fabricadas a mano utilizando principalmente madera de nogal, cerezo y abedul. Además del sistema de obturación y un par de rodillos para hacer girar la película, llevan un soporte para filtros ópticos, así como una rosca que permite colocar la cámara sobre un trípode. Se trata de cámaras “hechas con paciencia”.

Y así como las cámaras, también para para hacer las fotografías se requiere paciencia, ya que con una de éstas cámaras hacer una foto se convierte en un proceso que requiere dedicación y tiempo. “Tienes que medir, calcular o intuir qué tiempo hay que darle a la fotografía; es un ejercicio estupendo para un fotógrafo”, argumenta Cañadas.

Explica también que los usuarios le comentan que es “una cámara perfecta para disfrutar de la fotografía, sobre todo ahora que estamos rodeados de aparatos electrónicos que hacen el trabajo automáticamente”.

Para ver el resultado hay que esperar al revelado del carrete, con lo que la experiencia se alarga en el tiempo, en contraposición a la inmediatez de las cámaras digitales. Al ver los resultados “uno se retrotrae al momento en el que estaba haciendo la foto, recuerda qué estaba pasando por su cabeza”, según el fundador de Nopo Cameras.

Un proyecto pionero a nivel nacional

Ante la pregunta de por qué alguien querría comprar una cámara analógica tan sencilla, en un momento en el que lo que vende es la sofisticación y la novedad, Cañadas responde “¿y por qué no?”

Lo que él ofrece es “una cámara que te permite disfrutar del proceso fotográfico de una manera más profunda; se convierte en una experiencia y un aprendizaje”. Añade además que “es un objeto bonito, recupera esa relación que había antiguamente entre el fotógrafo y su cámara, casi un fetichismo, que se ha ido perdiendo con el paso al digital”.

Productos de Nopocameras. EFE/José Carlos Pedrouzo

Algunas Nopo Cameras. EFE/José Carlos Pedrouzo

La manufactura de éste tipo de cámaras “es algo que se había hecho antes en Estados Unidos, Japón, o Inglaterra, entre otros lugares, pero nunca en España”.

Frente a otras cámaras, Cañadas destaca que las Nopo “tienen personalidad”, y asegura que “tomándotelo en serio, de un carrete de 36 fotos sacas 10 o 15 que te encantan”.

Cañadas explica que actualmente “se hacen más fotografías en un día que en todo el siglo XX”, hay una cantidad enorme de fotógrafos y por tanto muchos nichos de mercado, entre ellos el de la fotografía analógica.

No teme que la fotografía estenopeica o la vuelta al formato analógico sean modas, “ese miedo ya ha pasado, se está entendiendo el analógico como algo diferente al digital, no como una competencia”, aclara.

Para él la fotografía es desde su aparición “algo inherente al ser humano, con independencia del formato”, y utiliza tanto cámara digital como analógica. También es usuario de Instagram, “adoro las redes sociales, me parece maravillosa la forma en la que sirven para compartir, y poder escoger los contenidos que te interesan”, apunta.

Financiación y desarrollo de negocio

Para financiar su proyecto, Cañadas ha invertido sus ahorros, aunque la inversión principal es en tiempo, ya que trabaja a jornada completa en el proyecto, “además de un par de trabajos de realización audiovisual al año”.

En este momento Cañadas está buscando inversores, y que dentro de lo posible “participen no sólo con su dinero sino también con su tiempo; que quien esté dentro del barco, lo esté realmente”. También lanzará una campaña de crowfunding mediante Kickstarter a principios de octubre. El destino de estas inversiones, seran el marketing y la tercerización.

“La externalización se hará buscando también el retorno social”

Esta tercerización resulta necesaria ante una demanda creciente de las cámaras, y es interesante “por la flexibilidad que proporciona a la hora de cubrir determinados picos de demanda”.

Así puede asumir la producción necesaria en momentos como las fechas navideñas, sin necesidad de aumentar su infraestructura propia y minimizando los riesgos.

La producción que encargaría a otros talleres sería “sólo de algunas de las piezas, las principales las seguiría haciendo yo”, aclara Cañadas. Parte de esta externalización quiere hacerla “buscando el retorno social”, contando para ello con los talleres de una asociación de disminuidos psíquicos, así como de centros penitenciarios.

Colaboraciones y nuevos productos de Nopo

Para darse a conocer, Nopocameras ha participado en eventos lanzadera como Zinc Shower, y ha realizado colaboraciones como el 225L Cask, proyecto en el que creó una cámara estenopeica a partir de un barril de vino de Bodegas Primicia, de 100×50 cm. Una de las fotos realizadas con dicha cámara fue utilizada para ilustrar la etiqueta del vino oficial del festival fotográfico Getxo-Photo, que se celebrará este otoño en la ciudad que le da nombre.

En la gama de Nopo hay varios modelos con diferentes formatos, que se pueden ver y comprar en su página web. Actualmente está en desarrollo una nueva cámara, más pequeña y económica, que servirá de modelo de entrada.

Cañadas ha desarrollado también las ‘Latas de Sol’, un producto novedoso que permite hacer ‘solarigrafías’, impresiones que reflejan el trayecto del astro rey a través del cielo a lo largo de todo un solsticio. Este producto no lo vende él directamente, sino que utiliza distribuidores como la tienda Sales de Plata.

Fotografía hecha con una Nopo. EFE/Antonio Cañadas

Fotografía hecha con una Nopo. EFE/Antonio Cañadas

Sección: Actualidad

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