Los generadores eléctricos que quieren iluminar África hablan español

La empresa española PowerSpot comercializa unos generadores eléctricos de pequeño tamaño que aprovechan una fuente de calor para dar energía a bombillas, aparatos eléctricos o cargar móviles. Su inventor, Javier Pascual, espera vender miles de unidades próximamente en varios países africanos con problemas de acceso a la electricidad.

Generador PowerJiko de PowerspotGenerador PowerJiko de Powerspot

Pascual es un biólogo preocupado por el medio ambiente y la generación de energía limpia, que encontró en las placas termoeléctricas una manera de proveer una solución sencilla y de fácil mantenimiento para llevar energía eléctrica a lugares donde no llega el tendido eléctrico o países en desarrollo. Así nacieron los generadores de PowerSpot.

La clave de los generadores de esta empresa madrileña es el efecto termoeléctrico o efecto Peltier-Seebeck, por el cual se genera una corriente eléctrica al provocar una diferencia de temperatura entre dos puntos. En la práctica, la energía se genera gracias a una fuente de calor en la base del aparato, que tiene forma de cuenco cilíndrico con una trama de placas termoeléctricas en su interior, y al agua que hay en el interior del cuenco, no necesariamente potable.

“Tenemos distintos modelos, pero todos consisten en enfriar una parte y calentar la otra. Lo básico es un puchero con agua que se pone encima de una fuente de calor, y así se genera electricidad suficiente para cargar varios teléfonos al mismo tiempo, baterías recargables o iluminar 20 bombillas. Son generadores eléctricos sin piezas móviles ni mantenimiento y de larga duración”, explica a EFEemprende el consejero delegado de PowerSpot, con sede en Alcobendas (Madrid).

El fundador de esta compañía, con una trayectoria profesional variada en sectores como el agrario, el inmobiliario o el hotelero, pensó en origen la propuesta con el objetivo de facilitar la generación de energía en países del Tercer Mundo. “Originalmente pensaba en Bangladesh, donde tenía un conocido que me contaba que la situación del país y los problemas con las redes eléctricas”, recuerda.

Energía para norte y sur

Pascual pidió la patente del aparato en 2010 y comenzó la comercialización en 2013, con dos mercados en mente: los países más al norte que tienen regiones en ecosistemas muy fríos como Finlandia, Noruega y Rusia; y países africanos donde hay problemas con el tendido eléctrico y otras fuentes renovables como la solar se enfrentan a los problemas del mantenimiento de las instalaciones y la renovación de las baterías.

Son aparatos ideales para refugios aislados en zonas muy frías, en Finlandia o Noruega, donde se puede poner encima de la estufa que se utiliza para calentar la casa, también tenemos versiones de cámping, y otras muy adaptadas a países con muy bajo nivel de desarrollo, donde pueden generar energía al mismo tiempo que cocinan en una lumbre, o con las brasas posteriores”, apunta.

Modelos como el PowerJiko -‘jiko’ significa “estufa” en swahili-  están diseñados especialmente para las necesidades de un habitante de un país africano que no cuente con tendido eléctrico y necesite generar electricidad a partir de la fuente de calor que use para cocinar; y además les permiten generar fuentes alternativas de recursos a las familias, ya que se pueden usar la energía para cargar linternas eléctricas que luego se alquilan para iluminar casas en los poblados, o cobrar por la carga de otros aparatos.

“Es una manera de generar ingresos para las mujeres, pueden obtener hasta 60 dólares mensuales así, equivalentes al sueldo de un obrero no cualificado. Ellos lo llaman el ‘money maker’”, dice Pascual.

La energía puede generar ingresos adicionales a las familias africanas

El aparato ya ha sido probado con organizaciones no gubernamentales que trabajan en el África subsahariana como African Christians Organization Network, Entreculturas, Kivuvu, Proyecto Mzungu, Fundación Emalaikat o Cruzada por los Niños; y PowerSpot está llegando a acuerdos con bancos o compañías de microcréditos para que financien la compra de estos aparatos, o con compañías tecnológicas como la operadora keniana Safaricom, que va a desarrollar un programa de puntos para los usuarios que lo compren.

Para su expansión allí están desplegando una gran labor comercial en varios países africanos, y tienen previsto abrir tiendas en Kenia, Tanzania y en la República Democrática del Congo, y desplegar un equipo comercial.

Energía para catástrofes

Las posibilidades de estos generadores, por su pequeño tamaño, pueden hacer que sean útiles en caso de una catástrofe natural que inutilice los tendidos eléctricos. Para ello están desarrollando un kit para terremotos que incluye un microgenerador, un quemador, una botella de gas, una radio y una bombilla.

Personas de African Christians Organization Network probando los generadores

Personas de African Christians Organization Network probando los generadores

Hay interés en Chile para venderlo en zonas de catástrofe, ya que permitiría cargar el móvil, escuchar la radio para tener información o hacer señales de luz”, apunta el fundador de la compañía.

Los aparatos de PowerSpot se componen de piezas fabricadas en China y ensambladas en España, aunque para servir las peticiones de los mercados africanos tendrán que realizar el ensamblaje también en China.

Esta empresa española, que también tiene distribuidores en Rusia, Finlandia, Dinamarca, Alemania y Polonia, tiene puestas todas sus esperanzas en el mercado africano. “Nuestras expectativas son de millones de unidades en unos años”, asegura Pascual, que invirtió un millón de euros de recursos propios para poner en marcha la empresa, y cuenta con Carlos Benito como responsable de operaciones y Alfonso Acebal como encargado de marketing.

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